jueves, 3 de octubre de 2013

Entrevista a Kimberly Dos Ramos, «Soy chiquita, apenas tengo 21»

Muchos que la ven cada noche en la tele se preguntan: ¿Quién es esta hermosa rubia de ojos azules, sonrisa de niña, cabellera dorada y cuerpo de diosa?

Su nombre es Kimberly Dos Ramos, y la pueden ver todos los días a las 9PM/8C interpretando a Patricia Palmer en la telenovela Marido en Alquiler, de la cadena Telemundo.

En este segundo proyecto con la televisora, Kimberly se convierte en una joven estudiante universitaria que es dueña de una gran personalidad que lucha por lo que quiere, ama a sus padres y es responsable; pero si la buscan, la encuentran.

En la telenovela, es hija de Teresa Cristina, una descontrolada millonaria que no es capaz de manejar sus impulsos, y de Reynaldo Palmer, un cotizado y muy centrado chef, víctima de los arranques desenfrenados de su esposa, quien esconde un pasado oscuro.

Patricia está enamorada de Antonio Salinas Carrasco, un joven emprendedor y compañero de la universidad, que sueña con llegar a ser un famoso médico.

Se avergüenza de ser pobre y por eso le ha hecho creer a Patricia que es miembro de una familia potentada de Texas.

Pero al ser descubierta su mentira, Patricia se aleja de él, hasta que un golpe de suerte del destino los pone nuevamente frente a frente para vivir su amor.

Patricia y Kimberly tienen cierto parecido, pero hay situaciones que las diferencian.

Para descubrirlo, la sometimos a nuestro Contra la pared, y esto fue lo que nos respondió sin mayores inconvenientes.

¿El mejor momento de tu vida?
Con esto me dejas contra la pared. Hasta el momento, todo lo que vivido ha repercutido en ser los mejores momentos de mi vida. Pero lo mejor es cuando viene a visitarme mi familia.

¿El más vergonzoso?
En una de las giras que hice, se me salió un zapato y yo tenía que estar cantando y bailando; casi me caigo, pero la pude salvar. Pensé que seguramente no se habían dado cuenta, pero sí, porque una pierna estaba con zapato y la otra con media. ¡Que vergüenza!

¿Qué te hace llorar?
La muerte de un familiar y las despedidas. Detesto las despedidas.

¿La peor mentira que hayas dicho?
No puedo ir porque estoy grabando. (risas)

¿Cuál es el mejor piropo que te han dicho?
Es uno muy venezolano… si así llueve, que no escampe.

¿El lugar más atrevido donde has hecho el amor?
En una playa.

¿Dónde te gustaría vivir cuando te retires?
En una casa enorme en la playa.

¿En qué crees?
En Dios, la Virgen, la vida y el más allá.

¿Cuándo fue tu primera vez?
(Ríe) Esto me tiene contra la pared… No fue hace mucho, yo soy chiquita, apenas tengo 21.

¿Escaleras o elevador?
Escaleras.

¿Qué es lo primero que te jabonas al bañarte?
Los brazos.

¿Cómo preferirías morir?
Con todos mis sueños hechos realidad. Que no la sienta, que cierre mis ojos y que no duela.

¿Tu amor platónico?
No tengo amor platónico. Siempre he sido así desde chiquita. ¿Soy un poquito rara, no?

¿Cómo tiene que ser el hombre que pueda robarse tu corazón?
Uno que me haga reír muchísimo, que me quiera, que me respete, que respete mi trabajo que es un poco complicado por los horarios... y que me cuide.

¿Qué es lo que más disfrutas de la vida?
El poder reírme, pero lo hago de manera muy escandalosa, no me mido. Mi hermano dice que parezco una guacharaca (ave ruidosa de origen venezolano).

¿Qué harías si te ganas la lotería?
Ay, Dios mío. Haría un negocio para hacer dinero, viajar y conocer el mundo; compraría una casa enorme para vivir con toda mi familia y con mi novio si lo tuviera. Tendría una fundación para ayudar a gente en mi país.

¿Te has hecho pipí en la piscina?
Sí, claro que sí. Soy realista; miente la gente que dice que no. Pero de chiquita, no de grande.

Cuando tienes hambre, ¿prefieres una hamburguesa, fruta o cereal?
Cereal; no me gusta la comida chatarra por salud. Viviría todo el día comiendo fruta y cereal.

¿Qué es lo que más te llama la atención en un hombre?
Su mirada… y si hay click, me atrapa. Me fijo en la voz y en la forma de comportarse.

¿Qué es lo que más te llama la atención de una mujer?
Le veo los zapatos; soy una adicta compulsiva.

¿Con la luz prendida o la luz apagada?
Uhmmm... apagada.

¿Quién apaga la luz?
No sé, pero tiene que estar apagada, a menos que sea en la playa de noche.



Fuente: Hoy Los Ángeles 

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